jueves, 13 de agosto de 2026

Los hermanos Alarcón Lario: Repobladores, piratas y una boda doble en la frontera

 

Vamos, pasito a pasito, avanzando en el tiempo, moviendo nuestra máquina a pequeños saltos.

La historia de los descendientes de Juan Lario da un giro fascinante a finales del siglo XVI. Hoy nos centramos en la rama de los Alarcón Lario (los nietos de don Juan, no. el Tenorio, no, el señor Lario), concretamente en dos hermanos cuya vida estuvo marcada por la supervivencia extrema en la frontera entre Murcia y Almería: Juan y Martín.


Rumbo a la frontera: Tierra, agua y pólvora


Para entender a esta generación, hay que entender su contexto. En 1570, tras el fin de la Guerra de las Alpujarras y la expulsión de los moriscos, la Corona española necesitaba urgentemente repoblar el Levante Almeriense. Para atraer a familias de Lorca y del resto de Murcia, se ofrecieron tierras, exenciones de impuestos y valiosos derechos de riego.

La familia Lario que, obviamente tonta no era, no dejó pasar la oportunidad. Sabemos que el hermano mayor, Juan Alarcón Lario, nació todavía en Lorca (Murcia) en marzo de 1575. Sin embargo, la mudanza familiar debió ocurrir poco después, ya que su hermano menor, Martín, nació en 1580 y se convirtió en el primero de esta rama en nacer y asentarse en "Cuevas de Vera" (la actual Cuevas de Almanzora, en Almería).

Crecer en las Cuevas de Vera de 1580 no era, os lo puedo asegurar, apto para espíritus tranquilos, es lo que tiene vivir en la frontera. El día a día consistía en  trabajar el campo (cereales, viñedos, olivos), la cría de ganado y los constantes pleitos legales por el agua del río Almanzora. Pero eso era peccata minuta comparado con el verdadero peligro, el que venía del mar ya que la costa almeriense sufría incesantes oleadas de piratas berberiscos, esto de los piratas suena muy divertido... hasta que te toca ser víctima del Jack Sparrow de turno o, más bien, con su correspondiente versión norteafricana. 

Estos hermanos tuvieron que aprender a manejar la espada y el arcabuz, listos para defender sus tierras cada vez que las campanas de las torres vigía daban la alarma de desembarco.


¡Boda Doble!


La gran curiosidad genealógica de estos hermanos llega en la localidad de Vera.. Ese día, la familia celebró lo que en el siglo XVI se conocía como un "matrimonio doble" o "alianza doble" (esto ya parece tradición familiar):

Juan Alarcón Lario contrajo matrimonio con Margarita Gómez Soler (nacida en 1580).

Martín Alarcón Lario  se casó con María Blázquez  (nacida en 1582).

¿Qué decía la Iglesia de esto? A diferencia de los matrimonios entre primos, que eran un quebradero de cabeza burocrático, el Derecho Canónico permitía perfectamente que dos hermanos se casaran con dos hermanas. Como Juan y Martín no compartían sangre con Margarita y María, no había impedimento de consanguinidad. Y aunque al casarse el primer hermano se creaba un parentesco de afinidad con la cuñada, la Iglesia establecía que la afinidad no se transmitía "de afinidad a afinidad" (el impedimento de "Pública Honestidad"). Por tanto, ¡vía libre sin tener que pagar costosas dispensas papales!.

El apunte genético: Al compartir los mismos cuatro abuelos, los hijos nacidos de estos dos matrimonios se convertían en "primos hermanos dobles". Esto significa que, genéticamente, compartían el mismo porcentaje de ADN que si fuesen hermanos de sangre, entrelazando la dinastía familiar de forma excepcional para las siguientes generaciones.


La descendencia (y el caos de los apellidos)


Fruto de estos matrimonios nacieron las siguientes generaciones, dejándonos un maravilloso ejemplo de cómo funcionaba (o más bien, cómo no funcionaba) la norma de los apellidos en los siglos XVI y XVII. Los hijos heredaban apellidos de abuelos, de madres o variaciones increíbles.


Hijos de Juan y Margarita:


Petronila Gómez de Alarcón (1604)

Salvadora Alarcón García (1607)

Isabel Esquivel (1611)

Ana Esquivel (1613)

Juan Alarcón Lario (1617)

María Alarcón Lario (1621)

Observad la maravilla de los hijos de Juan. En la misma familia encontramos los apellidos Gómez, Esquivel, García y Lario. ¡Todo un reto para el investigador! Y fijaos, también en que, de la nada más absoluta, salen una Esquivel y una García, alguien sabrá por qué, pero ese alguien no soy yo.


Hijos de Martín y María:


Martín Alarcón Blázquez (nacido en 1601). 

Antonio Alarcón Blázquez.


Y así, entre escaramuzas con piratas berberiscos, pleitos por el agua del río Almanzora y una maraña de apellidos que hoy supone un verdadero rompecabezas de archivo, Juan y Martín consiguieron echar raíces en una tierra hostil. Su valentía para repoblar la frontera, unida a esa curiosa boda doble que entrelazó aún más la genética de la familia, sentó unas bases inquebrantables. Fueron los primeros de nuestra rama en llamar a Cuevas de Almanzora su hogar, pero, como nos demostrarán los legajos en futuras entregas, la historia de los Lario en esta tierra no había hecho más que empezar.





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